03-05-2024

¿Alguna vez te has preguntado qué tipo de estudiante eres? En este artículo, exploramos los distintos tipos de estudiante y ofrecemos consejos para cada tipo de estudiante que te ayudarán a maximizar tu eficacia al estudiar.

Ya sea que necesites mejorar tu concentración o encontrar nuevas estrategias para organizarte, aquí encontrarás tips prácticos que harán tu vida académica más fácil y productiva, seas el tipo de estudiante que seas. ¿Empezamos?

¿Qué tipos de estudiante hay?

Cuando pensamos en la escuela, solemos imaginar un único modo de aprender que sirve para todos, ¿verdad? Pero, ¿alguna vez te has preguntado si realmente todos aprendemos de la misma manera? James van der Lust, en su libro «Técnicas de estudio«, nos cuenta que no es así y clasifica a los estudiantes en diferentes tipos.

¿Sabías que cada tipo de estudiante tiene su propia manera de asimilar el conocimiento? Esto es súper importante porque entenderlo puede cambiar totalmente tu forma de estudiar. Hoy vamos a basarnos en las ideas de van der Lust para explorar los distintos tipos de estudiante y darte unos consejos geniales que te ayudarán a sacar el máximo partido a tus horas de estudio. ¡Vamos allá!

1. El planificador

Si eres del tipo de estudiante que tiene todo apuntado en la agenda, este apartado es para ti. Eres súper organizado, te planificas con antelación y tu semana empieza cada domingo cuando organizas tus actividades y horarios. La disciplina es tu segundo nombre y eso te da una gran ventaja. Pero, aunque tengas más de medio camino hecho, siempre hay espacio para mejorar.

Aunque te gusta tener todo bajo control, probablemente te cuesta manejar situaciones imprevistas o trabajar con compañeros que no siguen tu ritmo. Aquí van algunos consejos para estudiantes como tú, que te ayudarán a ser aún más eficiente:

  • Acepta lo inesperado: Entiende que algunas cosas estarán fuera de tu control. Aprender a adaptarte te ayudará a manejar mejor el estrés y los cambios de planes.
  • Sé flexible: Intenta ser más flexible en tu manera de estudiar y en la interacción con otros. Esto puede abrirte a nuevas experiencias y maneras de aprender.
  • Desata tu creatividad: No temas salir de tus moldes habituales. Experimenta con diferentes técnicas de estudio para cada estudiante y encuentra nuevas formas de abordar los problemas.

2. El profesor

Si siempre estás dispuesto a explicar los apuntes y a ayudar a tus amigos con las dudas, definitivamente eres del tipo de estudiante «profesor». Eres esa persona a la que todos recurren para entender cómo se hace el trabajo de clase o a preguntar cuándo es el próximo examen. Tu habilidad para enseñar y tu paciencia te convierten en un recurso valioso entre tus compañeros.

Aquí te dejo algunos consejos que te ayudarán a aprovechar aún más tus habilidades de enseñanza y mejorar como estudiante:

  • Usa el método Feynman: Este enfoque se basa en entender tan bien un tema que puedas explicarlo de manera simple, incluso a un niño. Prueba explicando la materia a un amigo; esto no solo te ayudará a ti sino que también le permitirá aprender.
  • Organiza sesiones de estudio en grupo: Aprovecha tu habilidad para enseñar organizando y liderando grupos de estudio. Esto te permitirá reforzar tus conocimientos mientras ayudas a los demás.
  • Crea recursos de estudio: Elabora tus propios materiales, como resúmenes o esquemas, que puedas compartir con tus amigos. Esto te ayudará a organizar mejor tu conocimiento y a ser un recurso aún más útil.

3. El Last Minute

Si tu mantra es «ya estudiaré mañana» y siempre terminas estudiando a última hora, déjame decirte que eres un estudiante «Last Minute«. Te caracterizas por dejar todo para el final, incluso empezar a estudiar la noche antes del examen, cuando el tiempo apremia y el estrés está en su punto máximo.

Aquí van algunos consejos rápidos para ayudarte a manejar mejor este hábito y mejorar tus técnicas de estudio:

  • Establece fechas límite personales: Para evitar el estrés de última hora, intenta autoimponerte fechas límite que sean unos días antes del examen o entrega real. Esto te obligará a empezar antes. En este punto, puede serte útil crear tu propio calendario de estudio.
  • Divide las tareas grandes en pequeñas partes: Si te sientes abrumado por la magnitud de lo que tienes que estudiar, intenta dividirlo en tareas más pequeñas y manejables. Esto hará que sea más fácil empezar y mantener el ritmo.
  • Crea un hábito de estudio diario: Aunque solo sea una hora al día, establece un tiempo fijo para estudiar. Esto te ayudará a evitar acumulaciones y a reducir la necesidad de maratones de última hora.

4. El de la «Ley del mínimo esfuerzo»

Si te conformas con apenas aprobar y no te esfuerzas más de lo necesario, eres del tipo de estudiante que sigue la «ley del mínimo esfuerzo». Aunque vivir al límite del aprobado puede parecer suficiente por ahora, es importante recordar que las aspiraciones a largo plazo como acceder a un Grado Superior, entrar en la carrera deseada o incluso opositar requieren mucho más que un simple aprobado. Las notas sí importan, y mantenerse justo en el límite puede cerrarte puertas en el futuro.

Aquí van algunos consejos para que empieces a tomar tus estudios un poco más en serio:

  • Trata de aprovechar mejor tu tiempo de estudio: Organiza tu horario diario y asigna tiempos específicos para estudiar. Esto te ayudará a evitar las prisas de último momento y mejorar tus resultados.
  • Experimenta con diferentes técnicas de estudio: No todos estudiamos de la misma manera. Prueba diferentes métodos hasta que encuentres aquellos que hagan tus sesiones de estudio más amenas y efectivas.
  • Establece metas claras y realistas: Define lo que quieres lograr a corto y largo plazo. Tener objetivos claros puede motivarte a esforzarte más y a alcanzar mayores logros académicos.

5. El tándem

Eres de este tipo de estudiante si prefieres no estudiar solo y siempre buscas la compañía de un amigo o compañero para revisar el temario o disfrutar de los descansos. Estudiar en compañía, al igual que ir al gimnasio con un amigo, puede hacer que la sesión sea más llevadera y motivadora.

Sin embargo, depender demasiado de la presencia de otros puede convertirse en un problema si te encuentras solo y decides no estudiar porque te falta la compañía. Aquí tienes algunos consejos para mantener un buen equilibrio:

  • Practica la independencia: Intenta acostumbrarte a estudiar solo algunos días para desarrollar autonomía en tus hábitos de estudio.
  • Establece metas personales: Define objetivos que dependan únicamente de tu esfuerzo y compromiso, sin necesidad de que otros estén presentes.
  • Crea un ambiente de estudio motivador: Asegúrate de que tu espacio de estudio en casa sea agradable y te invite a concentrarte, incluso cuando estés solo.

6. El que calienta la silla

Si pasas horas delante de los apuntes sin realmente avanzar, bienvenido al club de los «calientasillas». Entre los tipos de estudiante, este tiende a pasar mucho tiempo «estudiando», pero en realidad, se distrae con facilidad, mirando el móvil, lo que hay en la nevera, o cualquier otra distracción que aparezca. El problema aquí es la falta de concentración y la ineficacia en el uso del tiempo.

Aquí van algunos consejos que te ayudarán a ser más eficiente:

  • Aplica la regla del 80/20 (Principio de Pareto): Identifica cuáles tareas de estudio tienen el mayor impacto y céntrate en ellas. El objetivo es conseguir el 80% de los resultados con solo el 20% de tus acciones. Esto te ayudará a priorizar y concentrarte en lo que realmente importa.
  • Utiliza la Ley de Parkinson: Si te das todo el día para estudiar un tema, probablemente lo usarás todo. En cambio, si te pones una limitación de tiempo, como dos horas, te forzarás a ser más eficiente y concentrarte durante ese periodo.
  • Establece mini metas claras: Antes de comenzar a estudiar, define exactamente qué quieres lograr en esa sesión. Esto puede ser tan específico como «leer y resumir el capítulo 5 de biología». Tener una meta clara te ayuda a mantener el foco y a reducir la procrastinación.

Con esto hemos concluido nuestro recorrido por los tipos de estudiante más comunes que nos podemos encontrar. ¿Te has visto reflejado en alguno de ellos? Si es así, intenta aplicar los consejos para cada tipo de estudiante que hemos explorado. Es posible que te identifiques con más de un perfil o que encuentres útiles los consejos de otros «tipos de estudiante».

Por eso, te animo a experimentar con diferentes técnicas de estudio hasta descubrir aquellas que realmente aumentan tu productividad y hacen tu vida académica un poco más fácil. No dudes en probar y ajustar las estrategias hasta que encuentres las que mejor funcionan para ti. ¡Suerte con ello!

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